OSLO.- El fanático anti islámico noruego que mató a 76 personas asegura que recibió ayuda, pero encontrar a presuntos cómplices de ultra derecha en Internet será difícil para la policía, que durante años priorizó la vigilancia de militantes islámicos. Expertos subrayan el papel del internet en la divulgación del material racista que moldeó las visiones extremistas de Anders Behring Breivik, pero ponen de manifiesto el reto de controlar los foros online sin socavar las libertades civiles. "Los individuos que no pertenecen a grupos anti islámicos se encuentran en los medios sociales. Pero un creciente activismo entre las organizaciones anti islámicas podría también incrementar el uso de la violencia", dijo el servicio de seguridad en enero. Hizo hincapié en la amenaza de los militantes islámicos, diciendo que la ultraderecha no representa una "amenaza seria" para el país. (Reuter)